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martes, 31 de enero de 2017

Oráculos y Mitología en China

Por: Carmelo Morales Marcos. Licenciado en Geografía e historia por la UNED; licenciado en Teoría de la Literatura por la Universidad Complutense de Madrid; máster en Ciencias de las Religiones por la Universidad Complutense de Madrid y doctorando en Ciencias de las Religiones por la Universidad Complutense de Madrid.


Correo electrónico: karmelo7777@hotmail.com

Introducción a la tradición

Cang Jie                                                                      
Según la tradición, la civilización china fue fundada entre los años 3000 y 2600 a.C. por Tres Héroes Culturales: Fu Xi ( , que quizás signifique “domesticador de buey”, inventor de las redes para pescar y cazar animales, del matrimonio y la adivinación); Yandi ( , el “Emperador fogoso”, también llamado Shennong, , es decir, el "Labrador divino"), inventor de la agricultura y la medicina, y Huangdi (   el "Emperador Amarillo"), inventor del gobierno.
Se creía que estas figuras legendarias, semidivinas y semihumanas, habían sido sucedidas por reyes-creadores. El último de estos reyes, Yu el Grande, desecó los pantanos e hizo que los ríos discurrieran por sus lechos, delimitando de este modo la tierra. A continuación fundó la primera dinastía, la dinastía Xia . Según la tradición, esta dinastía gobernó desde aproximadamente el año 2100 hasta el 1600, cuando fue vencida por los Shang ( también llamados Yin, , nombre tomado de su última capital). Los Shang instauraron una nueva dinastía, que gobernó hasta el año 1045 aproximadamente, cuando a su vez fue reemplazada por la dinastía de los Zhou,  con la que entramos en la época histórica.
Durante mucho tiempo los historiadores modernos consideraron que estos relatos eran puramente mitológicos. Después de todo, los más antiguos documentos escritos databan como máximo del siglo IX a.C., el período inicial de los Zhou.
Había otro factor que contribuía a la incredulidad: a diferencia del antiguo Egipto o la antigua Grecia, en China no se habían conservado estructuras monumentales de piedra que testimoniaran la existencia de una antigua civilización.  A partir del siglo XIII, los historiadores chinos desarrollaron un vivo interés por las reliquias de la antigüedad, de modo particular por las antiguas vasijas de bronce. De hecho, hasta finales del siglo XIX, estos objetos de bronce y algunos de jade constituían las únicas pruebas tangibles sobre la existencia de una civilización arcaica en China.
Como resultado de todo ello, la historicidad de la dinastía Shang ha sido ampliamente reconocida.  Así, basándose en la identificación de muchos caracteres grabados en los huesos oraculares, los investigadores han podido confirmar en gran parte la secuencia de los gobernantes Shang.
Estos gobernantes aparecen en el Shiji (la obra histórica más importante redactada en el siglo I a.C.), y posiblemente la misma confirmación se puede aplicar a las nueve generaciones de gobernantes anteriores a la fundación de la esta dinastía. El ascenso de los Shang coincidió con el desarrollo de las culturas del Bronce en toda la zona central de la China moderna y trajo consigo importantes cambios en el arte de la guerra, debido al empleo de armas de bronce. También modificó las sociedades, que a partir de ese momento se dedicaron a la explotación minera, la fundición y la fabricación a gran escala de moldes para objetos de bronce. Estos, a su vez, también se vieron transformados por los nuevos sistemas de ritual y en ese momento se comenzaron a emplear grandes cantidades de vasijas de bronce.  En estas vasijas fueron constantes las referencias al ritual, la adivinación, la agricultura, la sequía y las inundaciones.

Cronología

El budismo llega en el siglo I, pero su influencia no se deja notar hasta el siglo IV. Está explicación de los mitos llega hasta estos siglos, de lo contrario la exposición sería interminable. Desde la dinastía Shang s.XVIII-X a.n.e. hasta la dinastía Han, s.II n.e.
Los testimonios de la dinastía Shang se basan en los textos antiguos y arqueológicos.  Existe una lengua de más de 3000 años escrita en huesos y caparazones de tortuga. La mayoría aún sin descifrar. Desde hace 100 años el desciframiento de estos huesos es más rotundo y laborioso. En estos textos el rey pregunta dudas. Al principio el intérprete era un escriba (ponía su nombre), pero luego fue el propio rey. La dirección, la rapidez o el sonido de la grieta eran interpretados.

Contenido de las frases oculares

Se dan muchos tipos de preguntas a la hora de enfrentarse con los oráculos: ¿acabará Di con esta ciudad? ¿No acabará? Di significaba Señor, aunque Roberto Eno [1] tiene una teoría en la que dice que Di se refiere a todos los ancestros. Era la divinidad máxima y el fundador de la familia en el trono en tiempos remotos. El rey reconocía así a su interlocutor unos poderes concretos superiores a los suyos y una autoridad superior a él. Otro tipo de frase que se daba a menudo era “rogamos cosecha, al caer el sol celebramos ceremonia”. Indica la forma cómo se tenía que pedir a la divinidad. La petición debía ir acompañada con una ceremonia, acompañada, a su vez, con una ofrenda.
Sarah Allan tiene razón cuando afirma que la comunicación no servía tanto para predecir el futuro como para controlarlo por medio de las ofrendas y rituales. Uno mediante las ofrendas y sacrificios se aseguraba que todo saliera bien. Bastantes inscripciones dejan ver la relación entre el rey y su interlocutor para ver si una ofrenda u otra pudieran hacer que este le ayudara con sus propósitos, o por lo menos que no fuera en su contra. Se reconocía de esta manera un poder superior qué, además, era conveniente tenerle a favor y esto se conseguía por medio de estas ofrendas.

Ritual de consulta

El rey ante una respuesta positiva pasaba a la acción y si la pregunta era relacionada con una batalla, el oráculo decidía si era conveniente o no atacar. A cada frase le seguía una ceremonia u ofrenda para poner a la divinidad de su parte. Podían ser animales, objetos, o seres humanos, aunque los Zhou acabaron con esto último. 
Los huesos oraculares fueron almacenados en pozos que servían de bibliotecas y los textos de esos huesos indicaban como debían de gobernar los Shang el mundo de los vivos. Los ritos no tenían carácter íntimo, sino de estado, según un calendario predeterminado y riguroso. En la dinastía  Shang, estos ritos eran el centro de las tomas de decisiones. El rey conocía el ritual y era intermediario entre el mundo de los vivos y el de los espíritus de los ancestros.
Los espíritus a los cuáles iban dirigidas las preguntas oraculares eran de varios tipos: antepasados reales de la casa Shang; espíritus de los familiares difuntos; antiguos ministros de la casa Shang; espíritus de la naturaleza; Di, Shangdi o Señor de lo Alto (el más importante). A este último se le hacía el mayor sacrificio porque estaba por encima de todos y era el fundador de la dinastía Shang. Tenía poderes sobre las buenas cosechas, la victoria en la guerra, las lluvias, los truenos, los vientos, las sequías, las epidemias, el destino de la capital y el propio destino del rey.  a los espíritus de
Según la cuestión se pregunta a unos u otros espíritus. Sobre las catástrofes o fenómenos naturales se consultaba a los espíritus de la naturaleza. Sobre los partos y la guerra las consultas eran dirigidas a los espíritus de mujeres ancestrales. Se han descubierto inscripciones donde ellas organizaban las acciones bélicas. Cuanto más antiguo es el fallecimiento mayor era el poder de los espíritus ancestrales y siempre tenían más rango aquellos espíritus cuyos hijos habían sido reyes.
Todo lo que ocurría tenía que ver con los espíritus por eso tenía una relación casi diaria con ellos. Los espíritus eran los que, en cierta medida, los que tomaban las decisiones de Estado. Para los Shang la respuesta podía ser positiva si la ofrenda era la adecuada. Para esta dinastía en las decisiones que estos espíritus tomaban jugaba un papel muy importante la ofrenda Pero esto cambió en 1122 a.n.e cuando los Shang fueron derrocados por los Zhou. Es decir, en la dinastía Shang una respuesta negativa podía ser debido a que la ofrenda no era la adecuada y por eso se esmeraban mucho en la ofrenda y en la ceremonia. Pero cuando subieron los Zhou al poder hubo un cambio radical, ya no era tan importante la ofrenda como la propia conducta de uno, la respuesta podía ser negativa si el Cielo (máxima divinidad con los Zhou) no estaba contento con el comportamiento del consultante. Esto trajo consigo un desarrollo moral durante esta dinastía que llevaba a la conclusión que aquel que se desviara del Camino (senda moral) perdía el favor del Cielo. Esta es la doctrina que siguió el mismísimo Confucio.

Temática oracular

Los tipos de preguntas más frecuentes en las consultas oraculares fueron los sacrificios y ritos, levas, campañas y guerras, fenómenos atmosféricos, agricultura, enfermedades del rey, fundación de ciudades, etc., Muy a menudo los gobernantes preguntaban para saber que ofrenda o qué tipo de sacrificio era del gusto de los espíritus. Los temas eran políticos-religiosos esenciales o muy diversos. Toda esta diversidad de temas refleja muy bien el poder de los espíritus.
Sarah Allan[2] lo divide en tres grupos o temas: ofrendas, futuro y desgracias. Las preguntas sobre futuro eran algo más que una simple consulta, era un intento de controlar la situación venidera. El tipo de desgracias a las que se refiere eran catástrofes, sequías, inundaciones, etc.

Los Zhou

El primer cambio importante en esta dinastía fue que cambiaron de divinidad, porque  Shangdi era considerado un antepasado de la dinastía derrocada, los Shang. La divinidad máxima pasa a ser Tian(Cielo), se cambia al Señor de lo Alto por el Cielo como máxima divinidad.
El Segundo cambio importante es que se mantiene la creencia en los espíritus de los ancestros, pero dejan de ser considerados divinidades, para pasar a ser intercesores entre estas y los vivos. Sin embargo, si se mantuvo el rigor en las ofrendas y en el trato con los espíritus.
El tercer cambio importante es que a partir de los Zhou los espíritus serán favorables a aquellos que tengan una recta conducta. Será la virtud (Te) y no la idoneidad de la ofrenda la que consiga más el favor de los espíritus. Por lo tanto, aquí se produce un giro muy importante para el devenir de China y para el confucianismo, pues esto impulsará la moral y la ética confuciana.
Y el último cambio importante serán las fuentes de dónde se sacaban la información sobre las consultas oraculares. Los huesos y los caparazones de tortuga eran las fuentes encontrada de la época Shang, pero a partir de la dinastía de los Zhou serán los textos escritos, esto dará paso a la Historia.

Los Textos sobre los mitos

Los mitos están dispersos en un gran número de obras de diferentes corrientes de pensamiento, sobre todo taoísta, confuciana, legalista y moísta. No hay tantos mitos conservados, pues estos se repiten en muchas obras. De hecho, no existen obras exclusivamente de mitología, sino que estas están dispersas en textos de distinta índole: historia, filosofía, poesía, etc., Estas ramas, sobre todo la historia y, en menor medida, la poesía, se servían de estos mitos para embellecer o ejemplificar sus tesis para una mejor comunicación.
El confucianismo tiende a humanizar los mitos y los mitos eran utilizados para dar ejemplo o para hablar de muchas cosas más, menos de mitología. Algunos mitos eran muy maleables y aparecen en distintas corrientes de pensamiento. Como he dicho el mismo mito se puede encontrar tanto en obras de carácter taoísta como de carácter confuciano, pero con distintas cualidades y atributos.

La cronología de los textos

Existe mitología en diversos textos: del maestro Zhuang (la segunda fuente más importante del taoísmo); libro de Mencio; maestro Han fei; Crónicas de los Estados; Los comentarios de Zuo; Libro de los documentos; Historia general de Sima Qian; Libro de la poesía; Libro del maestro Huainan; e Investigaciones del mundo de los Espíritus y divinidades.

Los tres períodos de la mitología China

a)      Anteriores a la dinastía Quin (Siglo VI al II a.n.e). Obras que dieron cabida a los mitos y tienen las formulaciones más antiguas como los grandes Clásicos de Filosofía (Analectas, Mencio, Han Fei, Tao, Zhuang Zi, Anales del caballero Lu, Libro del maestro Mo, Libro del maestro Huanian, Obras del señor Shang,) Los grandes Clásicos de la Historia (Crónica de los estados, Libro de los Documentos, Comentarios de Zhuo) y los grandes de la poesía (Libro de la poesía y Cantos del reino de Zhou, Libro de los Montes y los Mares).
b)      Dinastía Qin y Han. Las obras más importantes de este período es Historia General de Sima Qian y El libro de los Ritos. Sima rehízo totalmente el sistema de divinidades. También están el Libro del Ceremonial y El Libro de los Ritos de Dai el anciano.
c)      Este último período comienza en el siglo VI con la dinastía Sui y termina con la dinastía Ming en el XVII. Por motivos de espacio aquí solo se abarca los mitos de los dos primeros períodos.

La Transmisión de los textos

Los filósofos, fueran de un pensamiento u otro, utilizaban los mitos para defender sus ideas, por lo tanto, transformaban su sentido original. Cuando en la escuela confuciana transmitían los textos humanizaban los mitos y los transmitían como modelos a seguir. Kui en el Zhuang zi es un animal extraordinario, un espíritu de los montes, pero en el Libro de los Documentos confuciano es despojado de su forma animal y descrito con forma humana con alto cargo en el gobierno de Yao y maestro de Música, cargo muy importante en la antigua China.
Otros personajes mitológicos humanizados serían El Dragón Luminoso convertido en ministro del Fuego, El Elefante transformado en el hermano pequeño del emperador o el dios Boyi en el juez Gaoyao. Los confucianos historizaron los mitos y los racionalizaron. Poco a poco abandonaron el mito y se metieron de lleno en la Historia. También ocurrió esto, pero en menos ocasiones, con en el taoísmo: Hundun un animal sin orificios en El Libro de los Montes y Mares es un emperador en el Zhuangzi. Pero frente a la ruptura radical mito-historia del confucianismo, en el taoísmo se dio una continuidad.

Los mitos

Pangu: mito del origen del universo

Este mito aparece escrito en Historia de los tres soberanos y cinco emperadores. Pangu creó el universo separando el cielo de la tierra[3].  Pan Gu también está detrás del origen de la tierra y sus accidentes geográficos, sus lágrimas dieron lugar a los dos grandes ríos de China, el río amarillo y el azul (Huanghe y Yangtsé)[4].           

Mito de la humanidad: Nuwa y Fu Xi

A Fuxi, entre muchas otras cosas, se le atribuye la creación de los ocho trigramas del Yijing( el Libro de las Mutaciones). Nuwa es la hermana de Fuxi. El mito narra cómo los hombres nacen de la unión sexual de los dos hermanos, por eso siempre están representados entrelazados y aparecen en el “Libro del maestro Lie” (siglo II a.n.e)[5].

Nuwa y Fu Xi.


El Origen de la escritura

Cang Jie dio origen a la escritura según algunos textos como el “Libro del maestro Han Fei(siglo III a.n.e) o en la “Recopilación general de los libros de la escritura” siglos más tarde. Representado siempre con cuatro ojos, Cang Jie pasó de ser una figura mitológica a una figura religiosa[6].

El origen de la medicina y la agricultura

Como el origen de la medicina está completamente ligado al descubrimiento de las plantas medicinales, este mito está atribuido al Agricultor Prodigioso o Shennong. El escrito más antiguo sobre este mito está en “El Libro del Maestro Huainan” del siglo II a.n.e, con tono taoísta y por lo tanto de no acción[7].                

Los Derrumbamientos del Cielo: Nuwa y Conggong

Conggnong fue el causante del derrumbe del cielo y a Nuwa se le atribuye su reconstrucción. En el mito de Nuwa y Conggnong se juntan dos tradiciones diferentes que en un momento dado se fundieron. El mito de Conggong aparece en “Los cantos del reino de Chu”[8].         

La primera gran guerra: Chiyou contra el Emperador Amarillo

Los textos más antiguos y completos sobre estos mitos se encuentran en “El libro de los montes y los mares”. La batalla comienza cuando Chiyou ataca al Emperador Amarillo y este envía a Agua que es el Dragón Ying. Chiyou contrataca con el Maestro de las Lluvias y el Maestro de los Vientos. El Emperador Amarillo asesta el golpe definitivo enviando a la Sequía, la diosa Ba[9].                

La Inundaación Universal: Yu el grande

Hay 4 mitos de la inundación y el más importante de ellos es el de Yu, seguido por el de Gun. Este último fracasó en su intento de dominar las aguas. En el Libro de los Documentos confuciano Gun aparece como un ministro de Yao carente de virtudes. Yu también aparece en varias obras confucianas y era notable por su virtud y su piedad filial[10].                     

El Emperador Amarillo 

El Emperador Amarillo es un dios guerrero considerado padre de la raza amarilla que entra en batalla para traer la paz al mundo. Los taoístas hicieron de él una divinidad y le rindieron culto y veneración[11]. Quizá, para terminar, habría que nombrar entre los mitos más importantes a los Diez Soles.

Los Diez soles en el Cielo y Yi el Arquero

Esta historia cuenta el por qué hoy nuestro sistema solar cuenta con un único sol. Di Jun, Emperador Chino de los Cielos orientales, junto a su mujer Xi He, tuvieron diez hijos, quienes se convirtieron en diez soles. Vivían en una gigantesca morera regada por las aguas que provenían del Valle del Cielo, las cuales los soles usaban como baño y por ende, siempre estaban calientes, en estado de ebullición. Di dio órdenes a los soles de que se retirasen y estos desobedecieron, entonces llamó a Yi el Arquero para asustarlos y este le disparó sus flechas convirtiéndose en un héroe[12].

Yi el Arquero.

BibliografíaGARCÍA-NOBLEJAS SÁNCHEZ-CENDAL, GABRIEL
GARCÍA-NOBLEJAS SÁNCHEZ-CENDAL, GABRIEL
-          Elourdy, Carmelo. Romancero Chino. 1974, I. I. H, Caracas

-          García-Noblejas Sánchez-Cenda, Jesús Gabriel. Mitología China. 2004,Trota

-          Graham, A, Ch.  El Dao en disputa. 2012, Fondo de Cultura Económica

-          Pérez Arroyo, Joaquín. Los Cuatro Libros. 2002, Espasa Libros, S.L.U

-          Stephen, A. Stanley, L. Tao Te Ching, 2007, Shambala Publications

-          Wilhelm, Richard. I Ching, Libros de las Mutaciones, 2005, Edhasa

-          Yao, Xinzhong. Confucianismo. 2001, Cambridge





[1] Robert Eno es Profesor Adjunto de idiomas de Asia oriental y culturas y Profesor Asistente Adjunto de Filosofía de la Universidad de Indiana.
[2] Americano paleógrafa y estudiosa de la antigua China. Actualmente es profesora del Norte de Burlington en la Fundación de Estudios de Asia en el Departamento de Asia y Oriente Medio Lenguas y Literaturas en el Dartmouth College.
  • [3] Mitología Clásica China/ edición y tradución de Gabriel García Noblejas. 2004. P.134.
[4] ibid, 139-140
[5] Ibid 145-146
[6] Ibid 153-154
[7] Ibid 157-158
[8] Ibid 175-177
[9]  Ibid 184
[10] Ibid 212-213
[11] Ibid 242-250
[12] Ibid 223-227

miércoles, 7 de enero de 2015

La Mántica y su recepción por los presocráticos y Platón

Por: Julián Natucci, Profesor de Filosofía y Doctorando en la Universidad Complutense de Madrid.

Correo electrónico: juliannatucci@hotmail.com

Ya desde la Antigüedad se ha asociado la adivinación a un tipo de delirio. El mismo Cicerón nos cuenta que la etimología de la palabra griega mantiké proviene de delirio (manía), oponiéndola a la etimología romana de divinatio, cuyo origen se encuentra en relación con los dioses. Parece que la mántica solo era accesible a aquellas personas invadidas por la divinidad (éntheos), y acontecía tanto en el ámbito público como en el ámbito privado. Además de la adivinación a través de sueños (oniromancia) y oráculos, existen innumerables formas de ejercer la mántica en la Antigüedad, como por ejemplo la ornitomancia, la osteomancia, la hidromancia, la hieroscopia, etc. A diferencia de estas formas de adivinación, en la adivinación a través de oráculos no era tanto la persona, sino el lugar sagrado lo que atraía a la divinidad. Existen, además, una adivinación artificial, adquirida mediante el aprendizaje de unas técnicas, y una adivinación natural, acontecida de forma espontánea a través de una turbación del alma.
Representación del Oráculo de Delfos.
Según Cicerón, la mayoría de las escuelas filosóficas eran defensoras de las prácticas adivinatorias. Uno de los principales filósofos presocráticos que se han relacionado con poderes mánticos y sobrenaturales es, por ejemplo, Pitágoras de Samos. Parece ser que Pitágoras, además de ser el gran matemático que todos conocemos, tuvo una estrecha vinculación con el dios Apolo. “Se dice que […] despertó la admiración  en Delos, cuando se acercó al altar llamado incruento, consagrado a Apolo Engendrador, y le tributó honores. Desde allí se dirigió a todos los oráculos.” También se cuenta que pudo hacer vaticinios a partir de catástrofes y mediante vuelos de pájaro gracias a las enseñanzas que adquirió de la profetisa de Delfos Temistoclea. Incluso nos cuenta Arístipo de Cirene que su nombre provenía del Pítico Apolo, porque se acercaba a él en su capacidad de hacer revelaciones. Por otro lado, se cuenta que Pitágoras hizo viajes al Hades, donde se encontró al poeta Hesíodo. Esta suposición ha llevado a E. R. Dodds a compararlo con un chamán, debido a esa capacidad para viajar al mundo de los muertos. Que Pitágoras haya sido un chamán a la manera de los chamanes siberianos puede ser bastante discutible. En cualquier caso, como dice Erwin Rohde, existen dos caras de Pitágoras que hemos heredado de la tradición: una místico-religiosa y otra más científica. De hecho, el propio movimiento pitagórico se dividió en dos grandes grupos: unos que apoyaban doctrinas demostrables (los matemáticos) y otros que seguían doctrinas indemostrables sin argumentos racionales y que habían sido escuchadas (acusmáticos).
Otro filósofo presocrático que ha sido asociado varias veces a la mántica, además de a los poderes de curación, es Empédocles de Acragas. Dodds también hace referencia a él como un chamán, afirmando que encontramos indicios para suponer esto de primera mano a partir de sus escritos. A Empédocles también se lo ha relacionado con Pitágoras, siendo un posible discípulo suyo. En su obra las Purificaciones (Katharmoi) se identifica el estado de purificación con un estado de locura del alma. Para Empédocles, la purificación a través de la mántica (introducción de la divinidad en el alma) era necesaria para salir del ciclo de las reencarnaciones que tenían atada al alma al mundo material.  Poco más se sabe de este procedimiento de vuelta a unión con la divinidad, pues la obra Purificaciones está casi por completo perdida. Sin embargo, se cree que las almas perdidas en el ciclo de las reencarnaciones fueron identificadas por Empédocles con los dáimones y se piensa que desarrolló una teoría sobre ellos.
Heráclito de Éfeso también desarrolló una filosofía estrechamente vinculada a la adivinación. Se puede decir que en cada fragmento que nos ha sido conservado se percibe un mensaje propio de un sacerdote oracular. “Heráclito no concibe al filósofo ni como el hombre que proclama la naturaleza del mundo físico, ni como el descubridor de una nueva realidad por detrás de la apariencia sensible, sino como el descifrador de enigmas, como el hombre que interpreta el sentido oculto de todo cuanto sucede en nuestras vidas y en el mundo como un todo [...]”. Heráclito, por otro lado, fue bastante crítico con la religión de su tiempo, aunque fue seguidor de las máximas de Delfos conócete a ti mismo y nada en exceso y mostró una gran admiración hacia la sabiduría oracular. Quizás esas críticas de la religión fueron vertidas sobre todo hacia los sacrificios y otras prácticas religiosas, pero no en relación a los designios de la Pitonisa.
También Demócrito de Abdera parece que escribió sobre los sueños y la influencia de los dáimones en los sueños. “Dice Demócrito que algunas imágenes se acercan a los hombres y que algunas de ellas son benéficas, mientras que otras son perjudiciales; de ahí que deseen hallar imágenes de buenos presagios. Éstas son grandes, altas y difícilmente corruptibles, aunque no imperecederas, y anuncian a los hombres el futuro, dejándose ver y emitiendo voces.” Parece extraño que un filósofo que la tradición nos ha mostrado como el más científico de los presocráticos, defensor del mecanicismo y el atomismo, haya creído en los presagios a través de los sueños. Incluso Aristóteles se opuso a la doctrina de Demócrito por extender el carácter divino de los sueños a los animales. Esta extraña teoría atribuida al famoso atomista también había sido transmitida por Clemente de Alejandría: “Jenócrates de Calcedonia no duda de que hay, en general, una cierta noción de lo divino, aun en los seres irracionales. Demócrito, por su parte, aunque no lo quiera, tendrá que aceptarlo para mantener la coherencia de sus propias doctrinas, puesto que, conforme a ellas, las imágenes que provienen de la sustancia divina salen al encuentro de los hombres y de los animales irracionales.” Desgraciadamente la obra de Demócrito sobre los sueños se ha perdido y todas las atribuciones al filósofo no son más que suposiciones.
Las visiones provocadas por la divinidad, que acontecían a sujetos en un estado de locura, también tuvieron una especial influencia en Platón. Platón es de los antiguos filósofos griegos clásicos el que más referencias hace a los oráculos y al poder de la locura en determinados ámbitos de la vida humana. En el Fedro, Platón habla de cuatro tipos de locura contagiada por la divinidad. Estos tipos son la locura profética, la locura teléstica, la locura poética y la locura erótica. A cada una le corresponde una divinidad diferente. Aquí nos interesa sobretodo la locura profética, que tiene lugar a través del sueño y a través de la vivencia del sacerdote o sacerdotisa del oráculo. Platón muestra un claro posicionamiento: “Pero resulta que, a través de esa demencia, que por cierto es un don que los dioses otorgan, nos llegan grandes bienes. Porque la profetisa de Delfos, efectivamente, y las sacerdotisas de Dodona, es en pleno delirio cuando han sido causa de muchas  y hermosas cosas que han ocurrido en la Hélade, tanto privadas como públicas, y pocas o ninguna, cuando estaban en su sano juicio.”
Conocida es la vinculación de Platón con el orfismo y sus prácticas de purificación. Según Dodds, interesante es también observar la actitud de Platón respecto a una serie de tradiciones no originarias de Grecia que formaron un conglomerado religioso. Estas tradiciones influyeron en el filósofo ateniense haciendo que los propios soldados del Estado ideal platónico fuesen una especie de elegidos cuyas almas tenían unas capacidades especiales de recibir mensajes y visiones divinas a través del contacto con los dáimones. En el Banquete, Platón desarrolla una explicación de los dáimones como seres intermedios entre los dioses y los seres humanos, fundamentales en el ejercicio de la mántica en la Antigüedad. En el discurso de Diotima a Sócrates se dice: “A través de él funciona toda la adivinación y el arte de los sacerdotes relativa tanto a los sacrificios como a los ritos, ensalmos, toda clase de mántica y la magia. Para Platón, la divinidad no puede tener contacto directo con el hombre, sino que es a través de este dáimon como se produce todo contacto y diálogo entre dioses y hombres, tanto como si están despiertos como si están durmiendo.”Platón afirma que el sabio es el hombre demónico, diferenciándolo del mero artesano.
Platón, como es sabido, en la República decide expulsar a los poetas por mostrarnos una falsa imagen de la divinidad. ¿Significa esto que Platón rechaza aquí la vertiente irracionalista que muestra cuando habla de los dáimones y la adivinación? En el libro II de la República se dice que adivinos y sacerdotes mendicantes acompañan a los ricos y poderosos en sus injusticias, acrecentándolas con sus adivinaciones y ayudas. En cierto sentido, se muestra  la mántica en oposición a la justicia. Esto, sin embargo, debe entenderse no como un desprecio de Platón a la mántica en sí, sino a los servicios privados que ésta pueda prestar. De ahí que Platón rechace a aquellos adivinos que actúan como pedigüeños, solo con el afán de ganar dinero con el primer postor. Este desprecio del uso de la mántica se puede comparar con el rechazo de Platón hacia un tipo de poesía y a la sofística en general, donde se practica la técnica del engaño a través de una deformación de la divinidad. 
En general, Platón tiende abiertamente a declararse seguidor de Apolo, y en el libro VIII de  Las Leyes se dice que hay que seguir las directrices del oráculo délfico para la construcción de una ciudad justa. “Habrá una reunión de Exegetas, Sacerdotes, Sacerdotisas y Adivinos, quienes junto con los Guardianes de la ley darán aquellas normas que necesariamente se le habrán pasado por alto al legislador.” Se observa aquí claramente la enorme importancia que muestra Platón a la mántica para la constitución del estado justo. Otro ejemplo de cómo Platón quiere seguir fiel a la tradición de los oráculos se muestra en el libro V de esta obra, en donde el filósofo ateniense sostiene que todo intento de fundación de una nueva ciudad o su restauración debe realizarse siguiendo las directrices marcadas por los tradicionales oráculos de Delfos, Dodona y Ammón. Los ritos de purificación tras casos de homicidio, incluso involuntario, deben realizarse también siguiendo las directrices del Oráculo de Delfos. De esta manera se protege a la comunidad de posibles contagios.
Todo el objetivo de Platón en su política religiosa es hacer de la religión un asunto público, controlado y guiado hacia un objetivo común. En cierta forma, esto refleja su rechazo a formas extrañas de religión, basadas en prácticas privadas, no controladas por el Estado. Existen, por  ejemplo, castigos para aquellos que tienen santuarios privados. En lugar de adivinos independientes, Platón aboga por adivinos al servicio del Estado. Esto refleja su intento de volver a la tradición y rescatar una unidad religiosa de la comunidad que en su tiempo se estaba perdiendo. Platón también es un claro enemigo de la necromancia. Destaca dos tipos de causas en los daños que se pueden inculcar a otras personas: el que se establece a través de las drogas y el que se lleva a cabo mediante la brujería. Si el que lleva a cabo tales acciones es un adivino, debe ser ejecutado. La razón de esta estricta ley contra los hechizos de brujería refleja nuevamente el afán de Platón de eliminar cualquier poder mágico de su ámbito privado, haciendo que este poder se ponga exclusivamente al servicio del Estado. Él mismo considera este uso inadecuado de la mántica una práctica propia de niños y no de seres racionales.
A raíz de lo expuesto, podemos decir que existen diversas consideraciones de la mántica por parte de los filósofos antiguos. Los presocráticos que hemos tratado tienden a defender su uso privado o por lo menos no hay indicios que nos lleven a suponer un rechazo de determinadas prácticas de adivinación. Platón, por el contrario, denigra su uso privado y aboga por un control estatal de la mántica, aunque ello no implique su extirpación. Tanto en los presocráticos como en Platón hay que destacar que la mántica se entiende como una forma de sabiduría, siempre que esta se realice correctamente y haya contagio divino. Eso nos llevaría a reinterpretar una larga tradición filosófica que ha identificado la filosofía griega con el racionalismo y la ha desvinculado de las fuentes mágico-religiosas.
            
Bibliografía

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·Brun, J., Heráclito, Editorial Edaf, Madrid 1976.
·Cicerón, Sobre la adivinación, Editorial Gredos, Madrid 1999.
·Diogenes Laertios, Leben und Lehre der Philosophen, Reclam, Stuttgart 1998.
·Dodds, E.R., Los griegos y lo irracional, Alianza Editorial, Madrid 2010.
·Jaeger, W. La teología de los primeros filósofos griegos, F.C.E., Madrid 1978.
·Jámblico, Vida pitagórica,  en: Obras, Biblioteca Gredos, RBA, Barcelona 2009.
·Kirk, G.S., Raven, J.E., Schofield, M., Los Filósofos Presocráticos, Editorial Gredos, Madrid 1994.
·Ogden, D., Magic, Witchcraft, and Ghosts in the Greek and Roman Worlds: A Source Book, Oxford University Press, Oxford 2002.
·Platón, Banquete, en: Diálogos III, Editorial Gredos, Madrid 1992.
·Platón, Fedro, en: Diálogos III, Editorial Gredos, Madrid 1992.
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·Platón, Las leyes, Akal/Clásica, Madrid 1988.
·Rohde, E., Psique (El culto de las almas y la creencia en la inmortalidad entre los griegos), Editorial Librería Ágora, Málaga 1995.
·Das Orakel von Delphi, Geschichte und Texte. Griechisch / Deutsch, von Marion Giebel, Reclam, Stuttgart 2001.
·Los filósofos presocráticos, III, (Empédocles de Agrigento. Anaxágoras de Clazómenas), Planeta De-Agostini, Madrid 1996.

·Los filósofos presocráticos, IV, (Leucipo y Demócrito), Planeta De-Agostini, Madrid 1996.